Alvin Plantinga: ¿teólogo sofisticado?

Por Jerry Coyne.

Si hay alguien que califica como Teólogo Sofisticado® ese tiene que ser Alvin Plantinga, un profesor emérito de Notre Dame quien también se pone el sombrero de filósofo (alguna vez, fue presidente de la Asociación Filosófica de América). Y sin embargo, cada vez que lo leo me doy cuenta nuevamente que que la “teología sofisticada” no es sino una delgada capa de barniz de finas palabras aplicadas sobre la estropeada madera de la fe sin fundamentos.

He terminado de leer el intercambio de 77 páginas que sostuvo Alvin Plantinga con Dan Dennet, el pequeño libro llamado “Ciencia y religión: ¿son compatibles?”. (Cuesta solamente 10 dólares en Amazon, pero tu dinero está mejor invertido en la versión de pasta dura de WEIT, Porqué la evolución es verdad, que ahora está a la venta en Amazon por solo un dólar más). Plantinga por supuesto responde que “sí”, aunque su argumento es algo extraño.

Como lo he señalado antes, Plantinga no ve ningún conflicto entre la ciencia y la religión, pero ve claro conflicto entre la ciencia y el naturalismo. Su premisa es que la ciencia, concebida como un mecanismo para encontrar la verdad, es incompatible con las afirmaciones naturalistas de que los humanos evolucionamos por un proceso no guiado de evolución. De acuerdo a Plantinga, no hay razón para asumir que la evolución no guiada pudiese proveer a los humanos con sentidos que le darían información confiable sobre el universo, y por lo tanto, nuestra habilidad de comprender la verdad estaría comprometida. Pero podríamos volver a encarrilarlos si somos teístas, ya que dios nos ha provisto de una forma esencial y suplementaria de encontrar la verdad, es decir el sensus divinatis:

Las investigaciones actuales en el estudio científico de la religión, sugieren una tendencia a creer en Dios o en algún concepto parecido a Dios, e independientemente de cualquier evidencia proposicional, es parte de nuestro equipamiento cognitivo nativo. Aún más, si la creencia teísta es verdadera, probablemente ni siquiera requiera esa evidencia proposicional para su aceptación racional. Como argumento en mi libro “La creencia Cristiana justificada”, si la creencia teísta es verdadera, muy probablemente tiene tanto racionalidad como justificación en la forma básica, esto es, no sobre las bases de la evidencia proposicional. Si la creencia teísta es verdadera, entonces muy probablemente hay una estructura cognitiva parecida a lo que John Calvin llamó sensus divinatis, una fuente original de creencias teístas justificadas. De esta forma la creencia en Dios, como la creencia en otras mentes, tiene su propia fuente de racionalidad y justificación y no depende en argumentos de otras fuentes para estas apreciables cualidades.

Hay que notar que  Plantinga está diciendo básicamente, que no necesitamos esa miserable evidencia para justificar la creencia en dios, porque tenemos el sensus divinatis, que es obviamente una gran forma de encontrar la verdad, porque es parte del “equipamiento cognitivo” que nos fue provisto por dios. Pero también hay que notar que Plantinga sigue diciendo “si las creencias teístas son verdaderas”, como si de alguna manera esa creencia de hecho necesitara evidencia. Y por supuesto, no provee de ninguna. Ni un rastro de ella.

Dennet responde acertadamente: sí, los humanos son susceptibles al engaño por medio de las ilusiones, pero en el fondo, nuestra especie y otras han evolucionado para tener sentidos que detectan lo que es verdad sobre el mundo, debido a que no podríamos sobrevivir si solo nos quedamos parados cuando un depredador corre hacia nosotros pensando “bueno, después de todo, bien podría tratarse sólo de una ilusión”.

Y eso va para cualquier otra especie que necesite encontrar comida, asegurar una pareja o escapar de los depredadores: en otras palabras, todas las especies. Los animales en general, son organismos de aprehensión de la verdad (aunque pueden ser engañados por cosas como la mimetización), y nuestra especie también. Aún más, nuestra habilidad de efectivamente encontrar la verdad se muestra por el hecho de que podemos hacer cálculos y predicciones fundamentadas: encontramos microbios que causan enfermedades y antibióticos que los matan, podemos predecir la estructura de una proteína mediante su código genético y podemos predecir con absoluta precisión cuando ocurrirá el próximo eclipse solar.

Quiero agregar que Plantinga es un teísta evolutivo: piensa que dios de alguna manera guió la evolución (flota sobre la idea de que dios de hecho, causó mutaciones aleatorias que dirigen a la evolución en una forma particular), y tiene especial admiración por Michael Behe:

De cualquier forma, sin embargo, la biología molecular actual nos ofrece los materiales para un tipo diferente de argumento de diseño, como lo explica el muy criticado y reciente libro de Michael Behe, “El límite de la evolución”. Su argumento es uno de los pocos argumentos serios y cuantitativos en esta área. Tenemos a la célula viva, tanto eucariota como procariota, con su complejidad abrumadora y su multitud de elaboradas y complejas máquinas de proteínas.

Behe argumenta que la evolución no guiada es probablemente incapaz de producir estas máquinas de proteínas. Su argumento es cuantitativo y empírico en lugar de a priori; y su pieza central es la saga del parásito de la malaria, Plasmodium falciperum y su larga guerra de trinchera con el genoma humano. No tengo tiempo aquí de elaborar sobre su argumento, pero para mi como una persona común y corriente, me parece razonablemente poderoso, si bien lejos de ser concluyente. Si Behe está en lo correcto, o siquiera cercano a la verdad, la probabilidad de la existencia de la célula es mucho mayor bajo el teísmo que bajo el naturalismo. Y si es así, el argumento de diseño habrá sido reincorporado a un nivel más profundo. Lo que la ciencia biológica actual quita con una mano, lo restaura con la otra.

Plantinga entonces, se adhiere no solo a la idea de la evolución teísta (algunos de sus adherentes simplemente afirman que dios inició el proceso evolutivo y lo dejó desarrollarse ininterrumpidamente),  sino también al Diseño Inteligente (ID)[1]. Y dado que el argumento de Behe ha sido completamente desmentido por los científicos, la admiración de Plantinga por Behe y el Diseño inteligente lo descalifican como teólogo sofisticado, ya que no es lo suficientemente sofisticado para aceptar la ciencia moderna. Y hay que recordar, el libro de Dennet/Plantinga fue publicado este año, de manera que Plantinga ha tenido cantidad de tiempo para leer los argumentos de los científicos contra el libro de Behe, que fue publicado en 2007.

También hay que recordar que cuando los acomodacionistas mezclan “evolución teísta” con “evolución naturalista” cuando presentan sus sondeos y encuestas, están aceptando a gente como Plantiga entre los partidarios de la evolución. Las encuestas muestran que muchos norteamericanos que parecen aceptar la evolución en principio, no obstante afirman que dios de alguna manera intervino en la evolución del Homo sapiens, excluyendo de esta forma a los humanos de la evolución naturalista aceptada por los científicos. Por ejemplo, una encuesta reciente de Gallup, muestra que el 40% de los norteamericanos consideraron que los humanos fueron creados por dios en su forma actual, en los últimos 10,000 años aproximadamente (es decir, creacionistas bíblicos[2]), 38% consideró que evolucionaron a partir de formas de vida más simples en un periodo de millones de años, pero a través de un proceso guiado por dios (evolución teísta), mientras que sólo el 16% aceptaron que los humanos evolucionaron de especies anteriores a través de un proceso no guiado (evolución naturalista).

Eso significa que solo el 16% de la población de Estados Unidos aceptan el concepto de evolución naturalista aceptado por los científicos. ¿En verdad queremos contar a gente como Plantinga como aliados en nuestra lucha para enseñar la evolución en las escuelas públicas?

Plantinga claramente subraya el conflicto entre el Cristianismo y el concepto científico (naturalista) de evolución:

Lo que no es consistente con las creencias cristianas, sin embargo, es la afirmación de que la evolución es un proceso no guiado, entre lo que yo incluiría también, no planeado y no deseado. Lo que no es consistente con la creencia cristiana es la afirmación de que ningún agente personal, ni siquiera dios, ha guiado, planeado, pretendido, dirigido, orquestado o conformado este proceso en su conjunto. Y sin embargo, esta afirmación es hecha por un extenso número de científicos contemporáneos y filósofos que escriben sobre este tema.

Ha llegado la hora de señalar fuerte y claro que gente como Plantinga no están del lado de la ciencia. Son creacionistas.

Pero quiero subrayar un punto más: Plantinga, lejos de ser sofisticado, hace exactamente los mismos argumentos anticuados para la existencia de dios. Dennet, por ejemplo, señala que el Cristianismo no es muy diferente de un credo ficticio llamado “Supermanismo”, que Dennet describe:

Tal vez creas que un credo teísta como el de Plantinga esté en mejor posición que cualquier otra fantasía de ciencia ficción. Consideremos para ser concretos, un candidato. Superman, hijo de Jor-el, también conocido como Clark Kent, vino del planeta Kriptón hace 530 millones de años y desató la Explosión Cámbrica. Superman “pudo haber causado que las mutaciones correctas aparecieran justo a tiempo, pudo haber defendido determinadas poblaciones de peligros de toda índole, etc., de esta manera, orquestando el curso de la evolución, el pudo haber asegurado el surgimiento de creaturas del tipo que pretendía” (Plantinga, p.4).

Superman, de acuerdo con mi hipótesis, sembró un planeta a la mano para que en la enormidad del tiempo, pudiera cosechar algunas curiosidades del tipo de Super Ken o Barbie World. Un proyecto bastante infantil, tal vez, pero no obstante un ejemplo motivado de Diseño inteligente.

Ahora bien, la carga de la prueba recae en Plantinga para mostrar como su historia merece más respeto o crédito que ésta otra. Yo mismo no puedo ver ningún fundamento racional para preferir su teísmo sobre mi Supermanismo, el cuál no adopto si bien veo perfectamente consistente con la teoría evolutiva contemporánea. Aún más, puedo describir experimentos que podrían hacer mi hipótesis de Superman altamente probable, si llegasen a ser exitosos.

La respuesta de Plantinga muestra, que lejos de sofisticado, solo se basa en los mismos argumentos obsoletos y filosóficamente infundamentados para la existencia de dios:

De hecho, el ateísmo se parece mucho más al solipsismo de lo que el teísmo se parece al Supermanismo. Superman es ciertamente, un sujeto impresionante, pero ciertamente no mucho más que el Capitan Marvel o incluso que Linterna Verde. Dios por otro lado, es omnisciente, omnipotente y completamente bueno; aún más, dios tiene esas propiedades esencialmente; el no podría ser ignorante, impotente o malvado. También creo el mundo.

Y aún más, de acuerdo al teísmo clásico, dios es un ser necesario; existe en todos los mundos posibles; no es siquiera posible que el pudiera no existir. Y como el tiene la propiedad de ser esencialmente omnisciente, su creencia en cualquier proposición es lógicamente equivalente a que esa proposición sea verdadera. Y aún más, muchos teístas sostienen que la voluntad de dios, lo que el aprueba y desaprueba es el estándar de lo que es bueno y lo que es malo, de lo que está bien y de lo que está mal. Superman puede ser más rápido que una bala y más poderoso que una locomotora, pero es bastante pequeño comparado con dios (es un poco humillante tener que puntualizar estas obvias diferencias).

¿Es esto “sofisticado”?  Ningún teólogo en el mundo va a convencerme de que es imposible que dios no exista porque es un ser necesario. La ciencia ha mostrado que dios no es necesario para absolutamente nada de lo que sabemos del universo. Ah, y decir que “muchos teístas sostienen” que esto y lo otro, NO es evidencia. Es solo una afirmación de lo que alguna gente piensa. Una falacia de la teología es equiparar “verdad” con “teísmo clásico” o con “lo que muchos teístas sostienen”. Y por supuesto, esa es exactamente la forma en como Plantinga sostiene su tesis de que dios es “omnisciente, omnipotente y completamente bueno”. ¿Cómo lo sabe?

Aquí es donde la sofisticación se revela como una delgada capa de barniz aplicada sobre la podrida madera de la fe, para hacerla parecer como caoba.

Plantinga también viola la Navaja de Hitchens:

De acuerdo a Christopher Hitchens, “la religión debe ser tratada con burla y el menosprecio”. Aquellos que piensan como él, usualmente no proponen argumentos serios contra la verdad de las creencias religiosas, el teísmo por ejemplo; prefieren la mofa y el desprecio condescendiente.

Nosotros no necesitamos proponer argumentos contra la verdad de las creencias religiosas porque estas creencias deben proveer su propia evidencia, cosa que no se ha hecho. Todo lo que sabemos es que lo que puede afirmarse sin evidencia, puede desecharse sin evidencia.

Finalmente, mencionaré un argumento más de Plantinga: su ridícula afirmación de que la ciencia está comprometida por sostener que la evolución es un proceso no guiado y naturalista:

Esta asociación de la evolución con el naturalismo es la obvia razón de la extendida antipatía en los Estados Unidos a la teoría de la evolución. Mientras Dennet y otros sigan proclamando que existe un conflicto entre la teoría de la evolución y la creencia teísta, exacerban la desconfianza por la evolución, una desconfianza que se extiende hasta la ciencia misma. La salud y el bienestar de la ciencia están entonces, dañados por la promoción de estos mitos, a efecto de que  la actual teoría de la evolución está en conflicto con la religión teísta. Desde luego, esto no es suficiente razón como para que aquellos que se dedican a promover estos mitos lo dejen de hacer. Lo que significa, sin embargo, es que hay una muy buena razón para exponer los mitos por sus consecuencias: el daño que hacen a la ciencia.

Si algo daña a la ciencia aquí es la afirmación de que la evolución requirió la asistencia de dios. Hay que recordar una vez más que Plantinga acepta los argumentos de Behe para el Diseño Inteligente. Afirmar que la ciencia está dañada si no aceptamos la idea de que dios intervino en el proceso evolutivo, es como decir que la ciencia está dañada si no aceptamos la idea de que las manzanas no pueden caer de los árboles sin asistencia de dios.

La admisión de Plantinga de que “la actual teoría de la evolución está en conflicto con la religión teísta” debería asustar a las organizaciones acomodacionistas como el NCSE, porque claramente muestran la incompatibilidad de la evolución incluso con fes religiosas liberales.

Suficiente de teología sofisticada. Plantinga es uno de los pesos pesados en el terreno de los argumentos de conciliación de la fe y la ciencia; y sus elucubraciones seguramente deben representar “los mejores argumentos a favor de Dios”, que nosotros como ateos debemos de tomar en cuenta. Se supone que tomemos los argumentos de Plantinga con muchísima seriedad. Y sin embargo, ya vimos el tipo de cosas que cree. ¿A cuántos teólogos sofisticados tenemos que leer para abandonar toda la causa como un pésimo y desconcertante negocio?

Bajo el título en inglés “Alvin Plantinga: sophisticated theologian?” (publicado originalmente el 30 de diciembre de 2011 en Why Evolution is True); traducido con previa autorización del autor.

Notas del traductor.

  1. Traducido del original Intelligent Design como Diseño inteligente. Es una pseudociencia muy extendida en los Estados Unidos y promovida casi exclusivamente por fanáticos religiosos cristianos o musulmanes; una versión renovada del clásico creacionismo.
  2. Traducido del original Young Earth Creationists como creacionistas bíblicos. Son fundamentalistas religiosos que creen que dios creo a todas las especies en su forma actual en los últimos 10 mil años. Se tradujo como creacionistas bíblicos porque en general, este subconjunto sostiene una interpretación literal de la biblia, es decir, creen que las historias de Adán y Eva, la serpiente parlanchina, el Arca de Noé, etc., son hechos históricos.