Sobre respuestas inconsecuentes y la negación de la realidad.
Posted by pragmatona on oct 11, 2011 in Conspiranoia, Pseudociencias | 2 commentsPor cuestiones de una diferencia de opiniones entre el colega Emil y yo, respecto a la explicación más adecuada de los hechos que rodearon la caída de las torres gemelas, un 11 de septiembre de 2001, han derivado una serie de entradas y cuestionamientos sobre la factibilidad y la validez de las explicaciones de tan singular tragedia.
Para entrar en contexto:
- Inicio de la discusión: Cui prodest?
- Mi primera reacción.
- Respuesta (?) inconsecuente, en tres episodios: 1, 2, 3.
Y la presente entrada.

Las posiciones.
Claramente hay dos posiciones opuestas y con distintas cantidades y calidades de evidencia:
- La explicación oficial, que afirma la existencia de una conspiración ejecutada por 19 fundamentalistas Islámicos, que secuestraron aviones de pasajeros y estrellaron las aeronaves en edificios representativos del poder político y económico de Estados Unidos.
- Las varias teorías alternativas, que son elucubraciones sobre el tema básico de un ataque de falsa bandera organizado y ejecutado por perpetradores internos.
En simplicidad, calidad y cantidad de evidencia, factibilidad científica y contexto de los hechos, la explicación oficial es una teoría extraordinariamente sólida y su calidad explicativa es suficientemente exhaustiva como para que la gran mayoría de las distintas instituciones de ingeniería civil, del gobierno de los estados unidos y de distintas universidades la consideren como cierta. También lo es para una gran cantidad de divulgadores de ciencia y escépticos, tanto de los Estados Unidos como de otros países desarrollados. Y de hecho, lo es para cualquier persona con suficiente tiempo para examinar la abundante evidencia documental disponible en Internet.
Las teorías alternativas en contraparte, son complejas, con escasa y cuestionable evidencia, sin ninguna factibilidad científica y totalmente ajenas al contexto. Ninguna cantidad de especulación, por sofisticada que sea, cuenta como evidencia y eso es principalmente lo que la mayoría de los proponentes o partidarios ofrecen como alternativa.
Estirando el argumento.
Es de notar sin embargo, que dichas especulaciones son infalsificables, por ejemplo:
- Conspiranóico: Las torres gemelas fueron demolidas controladamente con nanotermita, cuidadosamente colocada en ambas torres gemelas.
- Escéptico: Ok, puede ser, pero no se encontraron en los residuos una cantidad remotamente cercana a la cantidad esperada de los productos de la reacción de la termita.
- Conspiranóico: No, porque es una variedad “secreta” que solo manejan contratistas militares y que no está disponible para hacer los experimentos necesarios.
- Escéptico: Ok, puede ser, pero si es tan secreta, ¿cómo te enteraste tú de su existencia y cómo sabes que eso fue lo que se usó?
O bien:
- Conspiranóico: Las torres gemelas fueron demolidas por enemigos internos para beneficiarse económicamente, empezando por 6 mil millones de dólares del seguro que se cobraron por los edificios derrumbados.
- Escéptico: No tiene sentido, debido a que entrenar, organizar, ejecutar y coordinar el enorme equipo de personas que sería necesario para llevar a cabo una operación de esa magnitud, anularía cualquier beneficio. Adicionalmente, los gastos para limpiar, diseñar y reconstruir la ciudad de NY y el pentágono, así como el manejo de las víctimas de los accidentes, son suficientes para desarticular el argumento.
- Conspiranóico: Sí, pero George Bush y compañía obtuvieron las guerras que querían, y aparte eran accionistas de empresas de armamento, etc…
- Escéptico: Para ese entonces, ninguno de los sospechosos tenía la certeza de que Estados Unidos iniciaría guerras preventivas en Afganistán e Irak, hacer esa supuesta operación también tenía una enorme probabilidad de representarles solo pérdidas.
Para los conspiranóicos, cualquier objeción seria a sus teorías especulativas puede contestarse con más especulación, a cada paso, alejándose de la realidad, lo que muestra un característico desprecio por la evidencia documental, los reportes oficiales y las numerosas investigaciones y confirmaciones de organismos independientes, incluso en otros países.
Pero, ¿qué ofrecen para sustentar su suspicacia?
Complejidad insuficiente.
Los conspianóicos alegan que es imposible creer que un evento de tal magnitud haya sido tan exitosamente ejecutado por un equipo de sólo 19 personas motivadas por sus fuertes convicciones religiosas. Aún cuando el mundo diariamente abunda en nefastos ejemplos de cómo los fundamentalistas religiosos, no sólo del Islam, sino de otras religiones, son capaces de ejecutar terribles actos de terrorismo y violación a los derechos humanos, estos hechos se desestiman o se ignoran sistemáticamente; sin embargo, todo ello precisamente muestra que eventos de esa naturaleza no solamente son posibles, sino bastante comunes, al menos en otras escalas.
Pero dicha objeción carece de seriedad; la explicación de un fenómeno no requiere para ser verdad, que la complejidad de su narrativa tenga aspectos característicos de las películas de acción de Hollywood. De la misma manera que la evidencia forense no favorece explicaciones complicadas, más que las simples, sino lo único que se toma en cuenta es el descubrimiento de la verdad, todos los reportes de lo ocurrido el 9/11, sugieren una explicación simple pero suficiente para explicar cada uno de los sitios accidentados, sin necesidad de magia, villanos o fuerzas del mal.
Por simplicidad y solidez, la teoría oficial tiene buenos motivos para considerarse satisfactoria, al menos en sus conclusiones generales, si bien pueden haber aspectos muy específicos que permanezcan inaccesibles. Pero cualquier persona con alfabetismo científico está acostumbrada a cierto nivel de incertidumbre, de la misma manera que algunos fiscales junto con analistas forenses, logran condenas (fundamentadas sólidamente por evidencia forense) incluso sin tener detalles significativos del caso, como la ubicación del cuerpo, la intervención de conspiradores o incluso la presencia del arma homicida.
Por lo que el argumento de la complejidad en la trama, no tiene ninguna consecuencia lógica en la validez de la teoría principal (aquella soportada por la evidencia), y de la misma manera que en casos como el neo-creacionismo (Intelligent Design), aun la ignorancia de ciertos aspectos específicos, ni invalida la teoría principal ni puede ser utilizada como argumento para promover una teoría alternativa.
Fe insuficiente.
Una de las principales objeciones a la explicación oficial, yace en los perpetradores, 19 terroristas fanáticos religiosos del Islam. Aunque algunos dicen que la fe mueve montañas, para otros, la fe por sí misma es irrelevante para motivar actos terroristas. En cualquier caso, 19 fundamentalistas Islámicos no es lo que uno tiene en mente cuando se piensa en “los supervillanos” genios malvados detrás de tan aparatosos atentados.
Ejemplo:
… creo que es más fácil encontrar a 10 mafiosos conspirando para hacer una guerra y ganar toneladas de dinero, que a 19 fanáticos todos igualmente dispuestos a morir por su fe y sólo por su fe. Creo que el incentivo de obtener muchísimo en esta vida le gana al de tener algo mejor que la vida, pero tal vez sólo sea que no concibo a alguien tan idiota como para que de verdad crea que es mejor morir que vivir.
Para muestra ya existen casos como el de Salman Rushdie (el ordenamiento de un asesinato por un líder religioso, bajo la ofensa de publicar un libro) y Jyllands-Posten (la quema de embajadas por la publicación de caricaturas del profeta Mahoma), donde es clarísimo que los fanáticos religiosos musulmanes son capaces de cometer actos de violencia que van desde asesinatos selectivos hasta la quema de embajadas. Sin embargo, y sólo por contraste, me permito exponer un caso más reciente (nota secundaria), que es igualmente ilustrativo, si bien la magnitud de los “agravios” raya en lo absurdo.
Hace unas semanas, una niña cristiana residente en Pakistán, presentó un examen de Urdú (idioma regional) que involucraba un poema del profeta Maoma, fundador del Islam. La niña cometió el error de colocar un signo de puntuación en una palabra, transformando su significado en una palabra negativa (algo parecido a “condenación” o castigo eterno). La niña no solamente fue regañada, sino golpeada en el acto. Después de que su comunidad se enterara del suceso, fue expulsada de la escuela y tuvo que huir de la población donde residía bajo riesgo de muerte.
Es ridículo. Es absurdo. Es sencillamente increíble. Pero es cierto. Ahora bien, el punto es que independientemente de qué tan incrédulo sea alguien de los alcances y los peligros del fundamentalismo religioso, eso de ninguna manera cambia la realidad. Por lo tanto, un argumento de incredulidad no puede usarse ni como pretexto, para afirmar o poner en duda ninguna teoría (a menos que incurra en implausibilidad científica), sino son simplemente distracciones baratas que nada aportan al argumento.
Tu Kung-Fu no me impresiona.
La cantidad de evidencia de la teoría oficial del 9/11 es abrumadora. Desde los reportes oficiales, hasta publicaciones en revistas auditadas y conferencias de ingeniería civil. Para cualquier persona que valore la evidencia sobre las creencias personales, califica bastante bien como suficiente.
Lamentablemente, los conspiranóicos una vez arrinconados se caracterizan por desdeñar la evidencia disponible.
Ejemplo:
Bah, me encantaría obtener verdaderas evidencias que me explicaran, sin falsear los modelos de computadora, ni los videos, el porqué esos edificios se cayeron como se cayeron.
Es decir, no hay un análisis serio de porqué esos videos, artículos, conferencias, están mal. Simplemente se asume a priori que están “falseados”. ¿Porqué? Porque es la única manera de descalificar la teoría oficial y darle oportunidad especulativa a sus ridículas teorías alternativas. De alguna manera, en el mundo de un conspiranóico, todo es un secreto, un misterio oculto, defendido a muerte por intereses inconfesables… ¿teoría oficial? ¡Basura! Todos mienten y todo está tergiversado o completamente mal, excepto su muy particular y esquizofrénica versión de la realidad.
El diagnóstico.
Lamento informarle que usted presenta un cuadro crónico de negación de la realidad.
Cuando una persona no valora los argumentos lógicos, ¿qué argumento lógico se puede aportar en favor o en contra de una opinión? Cuando una persona no valora la evidencia, ¿qué evidencia se le puede mostrar para confirmar o desmentir su postura? Es claro que si la contraparte no está dispuesta, ya no se diga a ofrecer evidencia para sustentar su teoría alternativa, sino a evaluar la evidencia a favor de la teoría principal, la conversación ha terminado.
Pero la negación de la realidad (denialism) es un fenómeno muy presente en algunos sectores de la población del mundo, principalmente en temas polémicos, donde como el caso del 9/11 las conclusiones de las investigaciones son insatisfactorias, para los ávidos consumidores de historias de ficción.
No hay mejor forma de expresarlo, que la entrada de Wikipedia:
[Denialism] es la elección de negar la realidad como una forma de evitar una verdad incómoda. Es rehusar la aceptación de la realidad empíricamente verificable. Es una acción esencialmente irracional que impide la validación de una experiencia histórica o evento.
Entre las versiones más populares de negación de la realidad podemos encontrar:
- La gente que cree que Elvis sigue vivo.
- La gente que cree que el Holocausto jamás ocurrió.
- La gente que cree que jamás se llegó a la luna.
- La gente que niega el Cambio Climático Antropogénico.
- La gente que cree en el neo-creacionismo o Intelligent Design.
- La gente que cree que la Tierra es el Centro del Universo.
Y por supuesto, el caso que nos compete en esta entrada: La gente que cree que 9/11 fue un ataque interno.
Vale la pena preguntarse.
Si crees en cualquier teoría de la conspiración, especialmente si crees que 9/11 se llevó a cabo por perpetradores internos en EUA:
- ¿Estarías dispuesto a informarte más allá de los puntos de vista que confirman tu creencia?
- ¿Estarías dispuesto a reconocer que estás equivocado y cambiar de opinión?
- ¿Cuentas con alguna teoría en concreto o sólo te opones a la teoría oficial?
- ¿Qué sería suficiente para convencerte de que tu teoría alternativa está equivocada?
Si (1) es NO, sufres de sesgos de confirmación y la conversación se acabó. No tines remedio. Ve a buscar sitios de abducciones extraterrestres, lee los libros de L. Ronald Hubbard, y cómprate una pulsera Power Balance. Ah, sí. Y olvidate de que la gente informada escuche y menos respete, tus argumentos.
Si (2) es NO, no vale la pena debatir contigo, la conversación se acabó. Tienes remedio, pero necesitas empezar a valorar el peso de la lógica y la evidencia y reconocer que juntos tienen mayor peso en la descripción de la realidad que tus más sagradas o queridas creencias.
Si no tienes respuesta en (3), sólo haz hecho la mitad de tu tarea al señalar las deficiencias de la teoría principal. Probablemente la evidencia a favor de la teoría oficial tenga inconvenientes para explicar todos los detalles, pero ¿eso realmente invalida la conclusión general? Si tienes respuesta, entonces evalúa si tienes evidencia disponible para sustentarla, y además cuida que la explicación abarque toda la evidencia actualmente disponible.
Si no tienes ejemplso de (4) probablemente tu teoría sea una tautología por extensión.
En alguna otra entrada trataré algunas de las características comunes de las teorías de la conspiración y de los grupos de negación de la realidad, pero por ahora baste recomendar al lector el trabajo de Michael Shermer y Skeptic Magazine en desbancar el despropósito de estos (tal vez) sinceros, pero completamente equivocados camaradas que promueven las teorías alternativas.


Estás hablando de evidencia, yo de la plausibilidad de algunos argumentos, porque no cuento con ninguna evidencia ni en pro ni en contra. Pero, 1. ¿qué es para ti evidencia?, y 2. En este caso en específico, el 9/11, ¿qué constituye la evidencia, y a partir de donde/cuando se puede hablar de evidencia? Es decir, ¿es un reporte evidencia, y porqué?, ¿es una filmación evidencia, y hasta qué punto?, ¿es una simulación por computadora evidencia, y de qué?, ¿es un artículo auditado evidencia, y porqué? Por cierto, que respondas a esto puede ayudarme a responder la pregunta 4, que es donde queda el mehoyo de nuestro enfrentamiento porque en las tres primeras preguntas mi respuesta fue “sí”, y yo estaría encantado de obtener evidencia de algún tipo.
Ahora bien, si no hay evidencia a la mano (supongo que la habrá, pero no a mi alcance) ni capacidad concreta para analizarla, se trata de sopesar los argumentos de los expertos que tuvieron acceso a esa evidencia. Si no hay evidencias, me temo, sería suficiente para que yo creyera que mi teoría alternativa está equivocada que los expertos que dicen que hubo uso de termita de hecho tuvieran la honestidad para admitir que no había las cantidades que habrían resultado de usarla entre los escombros (y lo siento, o no la han tenido, o no ha sido demostrado contundentemente que no se usó). Y sería fácil de comprobar hasta para los conspiranóicos, con un experimento: usas termita en acero similar al de los edificios del WTC, recoges los residuos, los analizas, y luego comparas los resultados con los del análisis del polvo que se regó en NY ese día, los niveles no van a ser los mismos porque los residuos del WTC están mezclados con otro tipo de materiales y de escombros, pero debería haber un parecido/diferencia en la gráfica que haga que sea claro si se puede argumentar que hubo o no uso de termita.
Tras un experimento de esta índole, si los resultados dicen que no pero los conspiranóicos siguen diciendo que se usó termita son unos pendejos, si los resultados dicen que sí pero los oficialistas siguen diciendo que no se usó, ¿qué son? En fin, me conformo con que respondas a las preguntas del primer párrafo.
Como podrás verificar en los artículos sobre homeopatía, Don pragmatona no se caracteriza por responder las preguntas. Tan es así que aquí no hay ninguna.
Más bien podrías preguntar cuánta gente anduvo buscando explosivos, si el acero se hizo desaparecer más rápido que la escena del crimen de Colosio.
Pero los adoradores del establishment, como Don pragmatona, consideran todas estas ideas un ataque a los fundamentos de su vida. Y por eso reaccionan tan violentamente a la idea de que no sea lo “normal” que ellos quisieran
Ve en la parte final de los comentarios de http://pragmatona.com/2012/01/07/credulidad-avergonzante, cómo es que primero está segurísimo que nunca existió una época en que la herbolaria haya sido satanizada, y luego se dedica a tergiversar el asunto para no afrontar la situación